Las medidas anti crisis recientemente dadas a conocer por el nuevo Gobierno de El Salvador no son sorpresa. Están en la línea de lo que debería y todos esperábamos que se hiciera  de inmediato, los resultados van a depender de la capacidad de aplicación de estas, y aunque algunas son bastante especificas otras se quedan a nivel de sugerencia, esperamos que otras medidas o algunos ajustes a las recientes lleguen después de un poco de tiempo más.  Lo que realmente preocupa es que los otros órganos del Estado parecen no importarles la crisis, tanto el Órgano Legislativo como el Judicial,  se pasan por las barbas las medidas del ejecutivo, es más, se dan el lujo de contradecirlas. Creo que todos los Salvadoreños nos sentiríamos agradadados al saber que sus correspondientes Presidentes aplican sus propias medidas y no se esconden de forma sinvergüenza en el argumento de la independencia de poderes. Es cierto no están obligados a hacer lo que el ejecutivo diga, pero algo de iniciativa en este aspecto seria muestra de dignidad y nacionalismo. Ojala que recordemos esto, y que estemos vigilantes de sus jugadas  las próximas elecciones que escojamos a nuestros legisladores.